lunes, 1 de agosto de 2011

Bobo es un Snauzzer Gigante maltratado. Cuando entró a la perrera venía muy enfermo. Tenía leishmaniosis, tenía microchip pero alguien se lo arrancó brutalemente, dejandole una herida horrible en el cuello.
Gracias a los voluntarios de Mascotas, Bobo ahora es feliz en Holanda.

Mi tiempo libre

Mascostas de Priego ocupa mi tiempo libre.
Se trata de una protectora de animales con la que colaboro. Funcionamos desde 2007, y hasta ahora llevamos a nuestras espaldas más de 300 perros salvados. Viviendo una vida feliz en familia.

Este verano recorreré España

En junio visité Galicia y alrededores. Fue una muy buena experiencia, tres amigas, en coche hicimos más de 2000 km.

¿Qué cuento?

Aquí contaré mis experencias diarias, que afortunadamente no son pocas.